CARLISLE MEMORIES

CARLISLE MEMORIES
LA MUERTE NO LLEGA CON LA VEJEZ, SI NO CON EL OLVIDO

lunes, 26 de abril de 2010

Edward ¿esta enamorado?


Después del día que escuche la visión de Alice, estaba un tanto preocupado, contento, angustiado, era un torbellino de sentimientos encontrados, mi hijo Edward merecía ser feliz, sentir el amor en su vida de eso estaba totalmente consiente siempre le pedí a Dios que pusiera en su camino a ser especial y al parecer había escuchado mis plegarias.

Edward esta tan feliz como no lo había visto en toda su vida, su mirada tenía un brillo especial, sus gestos, su actitud, tocaba el piano más que lo de costumbre, mas por complacer a su madre que por su propia voluntad, incluso un día al llegar muy temprano a casa después de ir de caza él solo, llego tarde sus hermanos ya había partido al hospital, pero su semblante era se regocijo.

Solo me dedico una amplia sonrisa, y se dirigió de prisa al instituto, supuse que era algo referente a Bella.

- Esta totalmente cambiado, ¿no es así?- Me dijo Esme en cuanto cruzo la puerta.


-Si puedo notarlo, se ve feliz. Sonríe, al pronunciar esto.

-¿Mi amor crees que yo le agrade a Bella?

-Como puedes preguntar eso, claro que le agradaras, eres tan dulce, no hay simplemente nadie a quien no le puedas agradar. Pero bueno no hagas planes aun Edward no le ha expresado sus sentimientos, así que debes esperar.

-Lo sé, solo que estoy tan impaciente por conocer a la chica que logro hacer le milagro.

Sus ojos brillaban también, la felicidad de nuestros hijos es la suya también.

-Si te entiendo, es muy agradable. Mi amor me tengo que ir a hospital.

-Ok mi cielo, que tengas un excelente día. Te amo. Se acerco a mi me abrazo fuertemente y deposito un suave beso en mis labios.

La bese con intensidad, tenia tanto tiempo sin que estuviéramos a solas, que en ese momento sentí que debía irme con ella a algún lugar y que solo existiéramos ella y yo, pero por ahora aun no era posible, así que calme mis ansias de estar con ella y la volví a besar.

-Me voy te amo tanto, regreso tan pronto como pueda.

-También te amo. Respondió.

Me dirigí al garaje, subí al auto, pero algo le sucedía, no encendió el motor, algo andaba mal con el auto, talvez mas tarde Rosalie me ayudaría con él, es la persona con mayor talento para la mecánica, quien lo diría.

Entre rápidamente por la llaves del convertible de Rose ojala y no se enojara por tomarlo sin permiso pero ya estaba retrasado, lo encendí y me dirigí a prisa al hospital.

Una discusion familiar


Después de que Bella se fue del hospital y Edward al instituto me dirigí a la casa debía avisarle a Esme lo que había ocurrido tal vez Alice ya le habría llamado aunque lo dudaba ella lo primero al enterarse hubiera sido ponerse en contacto conmigo, fui al consultorio del doctor Morrison y le pedí que atendiera a mis pacientes citados para la tarde, afortunadamente no puso objeción y me retire inmediatamente. En casa habría gran alboroto y yo debía estar presente, mis hijos no deben de pelearse entre ellos y Esme sola no debe lidiar con esa situación es demasiado para ella porque se divide su corazón en cinco partes iguales. Me gusta ocupar el comedor como sala de conferencias, hay que darle algún tipo de uso después de todo. En un grupo con tal fuerza y dispares personalidades, a veces es necesario discutir las cosas con calma, cada uno en su lugar.
Cuando los muchachos llegaron ya me encontraba en casa esperando por ellos, le di un avance a mi esposa de la situación y le pedí nos sentáramos a esperarlos. Cuando entraron, me encontraba sentado en el puesto que suelo usar siempre a la cabeza al lado de la habitación.
Mi amada Esme estaba a mi lado, con sus manos cogidas por encima de la mesa. Los profundos y dorados ojos de Esme estaban enfocados en Edward, llenos de preocupación.

Sabía que deseaba que no se volviera a marchar eso ocupaba sus pensamientos, aunque no leo las mentes bastaba verle el rostro.
Edward se sentó a mi lado y Esme se aproximo para tocarle el hombro.
Se escucho el fuerte respiro de Edward y empezó a hablar.
— Lo siento. — Dijo, mirando primero a Rose, después a Jasper y a Emmett. — No era mi intención ponerlos en peligro. Fui desconsiderado, y asumiré toda la responsabilidad por mi precipitado acto.
Rosalie lo miró con suma molestia.
— ¿A qué te refieres con asumiré toda la responsabilidad? ¿Lo vas a arreglar todo?
— No de la forma en que tú piensas — dijo, tratando de mantener su voz tranquila.
— Estoy dispuesto a marcharme ahora, si eso arregla las cosas.
— No — Esme murmuró— No, Edward.
Acaricio su mano, no soportaba la idea de que él se fuera y ella se quedara nuevamente sumida en la depresión eran dos dolores muy profundos para mí.
— Es sólo por unos años.
— Bueno, Esme tiene razón — dijo Emmett. — No puedes ir a ninguna parte justo ahora. Eso sería lo opuesto a ayudar. Tenemos que saber lo que la gente está pensando, ahora más que nunca.

— Bueno, Esme tiene razón — dijo Emmett. — No puedes ir a ninguna parte justo ahora. Eso sería lo opuesto a ayudar. Tenemos que saber lo que la gente está pensando, ahora más que nunca.
— Alice notará cualquier peligro. — Discrepo.
Moví la cabeza y tome la palabra
— Creo que Emmett tiene razón, Edward. La chica estará más dispuesta a hablar si tú desapareces. O nos vamos todos, o no se va nadie.
— Ella no dirá nada — dijo rápidamente.
-Rose estaba demasiado molesta.
— Tú no sabes lo que piensa — le recordé me sentía mal diciendo eso, pero tenía que agotar todas las posibilidades antes de aceptar su decisión. .
— Estoy seguro. Alice, ayúdame un poco.
Alice lo miraba.
— No puedo ver lo que ocurrirá si seguimos ignorando esto. — Miró a Rose y a Jasper.
— No, ella no podía ver ese futuro, no cuando Rosalie y Jasper estaban tan decididos a no ignorar el incidente.
La palma de Rosalie golpeó la mesa con una fuerte explosión.
— No le podemos dar una oportunidad a la humana a que diga algo. Carlisle, tú debes ver eso.
Incluso si todos desapareciéramos, es peligroso dejar historias detrás de nosotros. Vivimos muy diferentes al resto de nuestra clase, tú sabes que existen quienes desearán tener una excusa para apuntarnos con el dedo. ¡Debemos ser más cuidadosos que cualquiera!
— Ya hemos dejado rumores detrás de nosotros antes — contesto rápidamente Edward. .
— Sólo rumores y sospechas, Edward. ¡No testigos y evidencias!
— ¡Evidencias! — se burlo.
Pero Jasper negaba con la cabeza, con una mirada muy dura.
— Rose... — Tome nuevamente la palabra.
— Déjame terminar, Carlisle. No tiene que ser una gran producción. La chica se golpeó la cabeza. Puede que de pronto ese golpe resulte ser más serio de lo que aparenta.
— Rosalie se encogió. — Todos los mortales se van a dormir con la duda de no volver a despertar. Los demás esperarán que seamos capaces de arreglar nuestros asuntos. Técnicamente, ese sería el trabajo de Edward, pero esto obviamente lo supera. Tú sabes que yo me puedo controlar. No dejaría ninguna evidencia.
— Sí, Rosalie, todos sabemos qué competente asesina eres — Objetó Edward.
Rose gruño molesta.
— Edward, por favor —le dije.
Y me volví hacia Rosalie.
— Rosalie, actué de otra forma en Rochester porque sentí que merecías justicia. El hombre que asesinaste se equivocó monstruosamente contigo. Esta no es la misma situación. La chica Swan es inocente.
— No es algo personal, Carlisle. — Rosalie dijo entre dientes. — Es para protegernos a todos.
Me quede muy pensativo por una parte sabía que mi hija tenía razón, no debíamos dejar testigos, pero esa joven que de malo había hecho… ¿ser humana?, eso acaso la condenaba a morir por nuestra causa.

-Volví a negar con la cabeza, y Rosalie puso los ojos en blanco.
— Sé que tus intenciones son buenas, Rosalie, pero... me gustaría mucho que realmente fuéramos algo que valiera la pena proteger. El ocasional... accidente o lapso en rigor es una parte deplorable de quiénes somos. — Era muy común en él incluirse en el plural, aunque él nunca había sufrido un lapso.
— El asesinar a una inocente niña a sangre fría es algo muy diferente. Creo que el riesgo que ella presenta, aunque diga sus sospechas o no, no es nada comparado con el riesgo mayor. Si hacemos excepciones para protegernos, nos arriesgamos a algo mucho más importante. Nos arriesgamos a perder la esencia de quiénes somos.

Rosalie frunció el ceño.

— Sólo se trata de ser responsable.

Es ser insensible —la corregí gentilmente. — Toda vida es valiosa.
Rosalie suspiró muy fuerte y su labio inferior sobresalió. Emmett acarició su hombro.
— Todo estará bien, Rose — la animó en una baja voz.

— La pregunta, —Segui— es si nos tenemos que marchar, o no.
— No — gimió Rosalie. — Acabamos de acomodarnos. ¡No quiero empezar de nuevo
a ser estudiante de segundo año en el instituto!
— Podrías mantener tu actual edad, por supuesto— dijo Carlisle.
— ¿Y tener que mudarnos de nuevo tan pronto? — ella discrepó.


Me encogí.
— ¡Me gusta estar aquí! ¡Hay tan poco sol, que casi podemos tener una vida normal!
— Bueno, ciertamente no tenemos que decidirlo ahora. Podemos esperar y ver si es
realmente necesario. Edward parece muy seguro del silencio de la chica Swan.

Rosalie resopló.
Decía mucho el que Jasper no hubiera tratado de calmar a Rosalie con sus facultades extras, ni que tratara de alentarla. Él se mantenía alejado de esta discusión sobre ella.
— Jasper —dijo Edward –Él lo miró sin ninguna expresión en su rostro. — Ella no pagará
por mi error. No lo voy a permitir. Dijo
pronunciando estas ultimas palabras en un tono amenazador que me dejo totalmente desconsertado.

El accidente de Isabella Swan


En la noche salí de caza con Edward no es estaba sediento pero no comprendí que no quería correr riesgos además que no habíamos platicado tenía una semana.


— ¿Por qué volviste? Pregunte Tú sabes lo feliz que soy teniéndote aquí, pero si esto es muy difícil...

— No me gusta sentirme como un cobarde. Respondió.

Nos retrasamos, estaba comenzando a aclararse.

— Mejor eso a ponerla en peligro. Ella se irá en un año o dos.

— Tienes razón, ya sé eso. — Estaba pensativo

Detuve la carrera y me volví para ver su rostro.

— Pero no irás a escapar, ¿verdad?

Movió su cabeza de lado a lado.

— ¿Es orgullo, Edward? No hay nada vergonzoso en…

— No, no es orgullo lo que me mantiene aquí.


Le dije que si quería marcarse nos hiramos con él, somos una familia y estamos juntos en todo, que nadie estaría en desacuerdo, bueno en esa última parte no estaba seguro a Rosalie no estaría muy bien de acuerdo, pero acabaría por entenderlo.

Estuve un rato mas con él y volví a casa debía ir al hospital. Edward se quedo un poco más, aun tenía mucho que pensar, estaba seguro que le ocurría mas de lo que me decía, había algo mas, estaba seguro, así que estar solo lo ayudaría a aclarar sus ideas.

Al llegar a casa Alice me esperaba en la entrada

-¿Y Edward? – pregunto

- Se a quedado, me pidió que lo dejara solo tenía cosas que pensar.

- Esta bien apresúrate o se te ara tarde Esme te espera. Respondió con un tono de voz afligido.

Me apresure a salir rumbo a hospital después de despedirme afectuosamente de mi esposa y mis hijos.


Estaba trabajando cuando una llamada de emergencia del instituto me alarmo, pedían una ambulancia.

-Dios que había sucedido? La angustia se apodero de mi, sabía que Edward es muy responsable, pero nuestra especie, es diferente y todo podía pasar, me apresure hacia donde se encontraba la enfermera y le pregunte para que era la ambulancia, me informo que una joven, la hija del jefe de policía había sufrido un accidente, al parecer una camioneta estuvo a punto de arrollarla, escuchar eso me tranquilizo.

Alice me marco al celular y me dijo rápidamente que Bella estuvo a punto de morir y Edward la salvo, porque la camioneta estaba por arrollarla, note cierta preocupación, por parte de ella, me temía que alguien notara la fuerza o la rapidez de mi hijo, pero Alice me aseguro que eso no sucedió.

Di la orden de que en cuanto llegara Bella Swan la atendieran de inmediato, las enfermeras lo hicieron al parecer no había sufrido un daño grave, pero debía verla yo mismo.
En cuanto entre en el cuarto donde estaba, note la forma en la que me vio, muy sorprendida, boquiabierta, aunque era normal, no terminaba por acostumbrarme a que me vieran de esa forma.
-Bueno señorita Swan ¿cómo se encuentra? Le pregunte.
-Estoy bien. Al parecer decirlo le resulto una molestia.
-¿Le duele la cabeza? Edward me dijo que se dio un golpe muy fuerte. Volvió su rostro hasta ubicarlo y lo miro con enojo.
-Estoy perfectamente bien. Aseguro, aunque al momento de examinarla puede percatarme que le dolía aunque fuera un poco.
Edward se sonrió al escuchar eso, y ella volvió a verlo con la misma expresión.
-De acuerdo, su padre se encuentra en la sala de espera, se puede ir a casa con él, pero debe regresar si siente mareos.
-¿No puedo ir a la escuela? Otra vez su expresión era de molestia.
-Hoy debería de tomarse las cosas con calma. Respondí.
-¿Puede el ir a la escuela? Volvió a preguntar.
Esta vez Edward contesto con una sonrisa en sus labios.
-Alguien tiene que dar les la buena noticia de que sobrevivimos.
-Tome unas pastillas Tylenol si siente dolor.
-No me duele mucho. Me volvió a decir.
-Parece que ha tenido muchísima suerte. Le respondí
-La suerte fue que Edward estuviera a mi lado. Y nuevamente volteo buscando a mi hijo, note que esa joven se interesaba demasiado en el.
-Ha ¿sí?, bueno. Le respondí y me retire a ver a su compañero que había resultado realmente herido. No quise profundizar en la conversación, no sonaba muy convencida con lo que acababa de decir.

Revise al joven tenía lagunas heridas y era necesario que se quedara más tiempo el hospital.
-Tyler, debes espera un poco más, lo tuyo fue más grave.
-Si doctor.

Abandone esa habitación, estaba confundido al parecer la chica, no estaba contrariada, más bien sonaba convencida de que las cosas no eran con Edward le había dicho si no exactamente como ella recordaba.
Y Edward, aunque tal vez se negara a aceptarlo, la miraba de una forma diferente a como suele mirar, es algo más profundo, jamás lo había visto comportarse así. Me pregunte si mi hijo era un masoquista

El bebe


-Esme mi amor, me voy al hospital, tengo algunas citas muy
temprano.

-Ok mi cielo, yo voy a buscar algunos muebles para cambiar la
sala, y el equipo de sonido.

-Ya estas bien? Verdad?

-Como no estarlo, nuevamente estamos todos juntos, tengo a mis hijos y a ti que mas puedo pedir.

Le sonrei, se que ella esta muy conforme con esta vida, y es
muy feliz, acepta tan bien su naturaleza, que admiro la
fortaleza que tiene.

-Te amo, nos vemos en la noche-
Le di un beso y me retire, encendi el auto, al parecer
algo an daba mal con el, ya que no puede arrancarlo,
asi que tome prestadas las llaves del convertible de Ross,
tambien le pediria que checara el auto, es una excelente
mecanica, vaya que es rara.

Despues de la citas de rutina, un resfriado, una infeccion estomacal, y una de vias urinarias, llego una paciente
con trabajo de parto, debia atenderla, si no el bebe naceria
en la sala de espera.

Pasamos ala sala de expulsion, les pedi a las enfermeras
que le pusieras analgesicos intravenosos para el dolor, y
la ayude a que naciera, no paso mucho tiempo, cuando
un presioso bebe varon nacio, se veia tan lindo, tan tierno,
indefenso y senti algun cierto tipo de envidia, yo jamas podria
tener a un bebe entre mis brazos, ya fuera mi hijo o mi nieto
asi que tendria que conformarme con verlos de lejos, lo
cargue por algunos segundos antes de depositarlo en los
brazos de la enfermera para que lo midieran y pesaran, y
posteriormente darle de comer.

Estaba demaciado entretenido con el bebe que tuve un
descuido, no note que ella tenia una hemorragia, me
di cuenta hasta que senti que mi garganta se partia de dolor
y fue cuando vi que habia perdido demaciada sangre.

Corri rapidamente al banco de sangre, y regrese con dos
unidades, la canalize y le puse la primera bolsa, pedi los
anticuagulantes y logramos detener la hemorragia.

L a transladamos a la sala de recuperacion y me dispuse a
esperar que despertara despues de llos sedantes que le
aplique.

Despues de dos horas, fui a verla, ya estaba despierta, le
llevaron a su hijo, se veia tan feliz, no queria parecer inoportuno
y sali de la habitacion.

Tuve una tarde demaciado tranquila, sin ningun paciente.

El regreso de Edward


Un dia, dos, tres, y cuando me di cuenta ya habia pasado una semana, Edward estuvo en poco contacto con nosotros solo una llamada tenia que pensar y lo entendia muy bien, por eso se habia marchado y yo tampoco queria ser inoportuno, asi que no lo llamaba, solo en algunas ocasiones le marque a Carmen y siempre me dijo lo mismo que estaba bien y que no me preocupara.

Se que es facil pedirme que no me preocupe, pero la realidad es otra, cuando sabes que un hijo tiene problemas, no puedes evitar preocuparte, pero bueno...
solo quien es padre o madre entiende eso, estaria con la angustia hasta no ver a mi hijo de vuelta en casa, totalmente tranquilo, y como siempre.

Le pedi en algun ocasion a Alice que me dijera si veia algo, pero al parecer no habia nada, solo que me dijo que estaba por regresar, Esme se puso feliz, se levanto de la cama, se puso mas hermosa que nunca, su estado de animo habia cambiado, fuimos de compras al supermercado, ya que tenia algo de tiempo, que no hibamos y podria haber sospechas y no queriamos eso, ademas que hiriamos de caza.

Compramos diversidad de alimentos, que despues llevariamos a algun orfanatorio, como soliamos hacer siempre, ya que no esta bien tirar alimentos cuando hay tanta gente con hambre, lo mismo haciamos con la ropa, ya que Alice no dejaba que usaramos la ropa mas de dos veces, soliamos llevarla a algun albergue y era tambien una manera de sentirnos menos moustruos.

Pasamos por la tienda de articulos deportivos de la familia Newton, en Forks sabian que nos gustaba ir de caza, pero seria
raro que no llevaramos equipo, compramos algunas cosas, en ocasiones me sentia tan alagado, de ver que mas de algun hombre volteaban a ver a MI ESME, sabia que no debia ponerme celoso por esa pequeñez, ella era mia por toda la eternidad.

Era algo tarde cuando volvimos a casa, el rostro de Esme se ilumino nuestro hijo ya estaba en casa nos recibio de muy buen modo, estoy seguroque tambien nos extraño, subi a su habitacion, las cosas estaban marchando de maravilla.

Esme y yo salimos de caza por los alrededores, y volvimos, casi al amanecer, para despedirnos de los chicos,pense que no asistiria al colegio, me alegro ver que me habia equivocado.

Le pedi a Alice que estuviera atenta, y se marcharon, poco despues yo tambien me dirigi al hospital.

Acompañando a Esme


Estaba triste pero no podia dejarme caer por el
abatimiento mi esposa estaba deprimida se le
notaba en el semblante, no era la Esme de siempre
no era MI ESME, sentia que debia quedarme con ella
me necesitaba.

Tome el telefono y marque al hospital, sabia que si se
enteraba que no hiba al trabajo por no dejarla sola se
hiba a sentir peor.

Marque..........

-Si, diga? Consultorio del Dr. Cullen. Al otro lado de la linea, contesto mi asistente.

-Margaret, soy yo Carlisle Cullen.

-Dr? Paso algo, estab por llamarlo, no es normal que usted a las 10 de la mañana no hubiera llegado.

-No te preocupes, lo agradesco, pero no tienes por que.
-Te llamo para informate que pospongas las citas del dia
de hoy, mi esposa tiene resfriado y me quedare con ella en
casa.

No esta bien mentir, pero no hay nada mas normal que un resfriado.

-Ok dr. quiere que le surtan algun medicamento, talvez sea preferible que venga al hospital.

-Agradesco la intension pero ya he surtido la receta, si necesitasalgo o hay alguna emergencia, estoy en casa,
que pase buen dia.

-Hasta luego dr, y saludos a su esposa.

-Bye.

Colgue.

Mientras me dirigia a la habitacion, sono el celular, no podia ser
tan pronto y ya me estan localizando, no tenia ganas de contestar, saque el aparato y vi el numero entrante, se trataba de
Carmen.

-Hola Carmen, ya llego?

-Si, esta bien, se ve preocupado, pero esta bien,
tratare de que se sienta como en casa, no se
preocupen, todo marchara bien.

-Gracias por avisarnos, estamos en contacto, Bye.

-Bye -apenas alcanze a escuchar y colgue.

Entre ala habitacion, vi a mi esposa recostada y triste
ni siquiera pregunto porque no habia ido al hospital,
lo intuia, le tome las manos, las lleve a mis labios
y deposite un sueve beso en ellas.

-Esta bien, no te preocupes, ya esta en Denali,
pronto volvera, necesita tiempo.

-Lo se solo que no deja de dolerme que se haya ido sin
despedirse de mi.

-Te amo,- Conteste.

-Yo igual.

Nos abrazamos y pasamos el dia viendo peliculas.

Edward va a Denali


Me senti impaciente, desde la visita de Esme estaba algo preocupado, sabia que debia tranquilizarme, aun quedaba un poco de tiempo mas antes de llegar a casa, para hablar con Edward.

Escuche algunos pequeños golpecitos en la puerta y se abrio casi al mismo tiempo, vi entrar al motivo de mi preocupacion de hoy.

-¿Edward? ¿Qué estas haciendo aquí? ¿Qué pasa?

Estaba serio. Su rostro evidenciaba preocupacion.

-¿Edward? Repeti, pareci no escucharme.

-Quiero hablar contigo, pero...Este no es el mejor lugar. Al fin contesto.

-Esta bien. Conteste, creia saber el motivo de su visita, Esme ya me habia adentrado dentro del problema y la posible consecuencia, ordene algunos papeles que estaba sobre el escritorio eran algunos examenes medicos. Segundos después, me puse de pie.

-Iba a salir a dar un paseo, a tomar aire fresco. A veces se me dificulta estar rodeado de tantas personas.
Aunque solo se lo dije para hacerlo sentir mejor, realmente estoy acostumbrado a esto.

-Dimelo a mi. Me contesté, en un tono sarcastico.

Ambos nos encaminamos hacia afuera del edificio.

-¿Y bien hijo? ¿Qué ocurre? Pregunte, ya estando dentro de su auto.

-Me iré a Denali, unos días...Aún no se cuantos, los que sean necesarios supongo.

Lo que acababa de oir me tranquilozo de cierta manera, sabia que hacia lo correcto, pero tambien me hizo recordar cuando nos dejo por un largo tiempo, ahora seria mas doloroso, estaba tan acostumbrado a el, lo quiero es mi hijo!.

-¿Por qué? Pregunte para mis adentro, sabia que el lo escucharia.

-Hoy fué un día muy...Inquietante para mi. No se como explicarlo pero casi acabo con la vida de esa...De...Isabella Swan. Y no quiero cometer estupideces, me he dado cuenta que si permanesco alejado de ella, es menos probable que la lastime.

-Creo que lo entiendo, hijo. Si crees que eso es lo mejor adelante. Ve a Denali y dale mis saludos a Carmen y a las demás.

Me dolia que se marchara, en realidad no sabia si solo se tratarian de unos dias, talvez se quedaria ahi hasta que nuevamente nos mudaramos, pero lo preferia lejos, que se conviertiera en un moustro, y despues su conciencia no lo dejaria tranquilo.


-Gracias, padre. Por supuesto que te las saludare. Me dijo, tratando de aparentar serenidad.

Nos dimos un abrazo al despedirnos. Le desee un buen viaje y baje del auto, debia marcharse, cuanto antes mejor.

De vuelta al hospital, llame a Esme, me contesto Alice, seguramente ya sabia que Edward hiba en camino a Denali.

Trate de concentrarme lo mas que pude, examine los ultimos resultados de laboratorio de la sra. Smith su embarazo estab por llegar a termino.

Llegue a casa lo mas rapido posible Esme ya esperaba estaba inquieta, Alice le habia dicho que Edward se habia marchado, de todos sabia que la mas afectada era ella, y yo sufria al doble su dolor y el mio, no soportaba verla triste, sabia que en su interior lloraba, auque ninguna lagrima corriera por sus mejillas.

-Carlisle, mi amor, se ha ido?- Pregunto impaciente, talvez albergaba la idea de que se quedara.

-Si se marcho, seran solo algunos dias, necesita pensar, ira a Denali, seguramente estar en ese lugar tan tranquilo, lo ayudaran a poner en orden sus ideas.

-Digo algo para mi? Volvio a preguntar.

Sabia que no estaba bien mentirle, pero mi hijo estaba presionado y olvido madarle un mensaje a su madre y eso la atormentaria.

-Si claro, te mando a decir que estara bien, que te quiere mucho y te llamara en cuanto este instalado.

-Gracias- Respondio me dioun suave beso en los labios, se disculpo por retirarse, pero no estaba de animo.

Los demas estaban en la sala me miraban fijamente, querian saber que habia pasado, Rosalie se veia molesta no era raro en ella ya que siempre queria ser el centro de atencion.

Jasper de alguna manera se veia tranquilo, creo que darse cuenta de que no era el unico con debilidades lo hacian sentir bien.

Emmett se que el y Alice extrañaran a Edward tanto como nosotros.