
En la noche salí de caza con Edward no es estaba sediento pero no comprendí que no quería correr riesgos además que no habíamos platicado tenía una semana.
— ¿Por qué volviste? Pregunte Tú sabes lo feliz que soy teniéndote aquí, pero si esto es muy difícil...
— No me gusta sentirme como un cobarde. Respondió.
Nos retrasamos, estaba comenzando a aclararse.
— Mejor eso a ponerla en peligro. Ella se irá en un año o dos.
— Tienes razón, ya sé eso. — Estaba pensativo
Detuve la carrera y me volví para ver su rostro.
— Pero no irás a escapar, ¿verdad?
Movió su cabeza de lado a lado.
— ¿Es orgullo, Edward? No hay nada vergonzoso en…
— No, no es orgullo lo que me mantiene aquí.
Le dije que si quería marcarse nos hiramos con él, somos una familia y estamos juntos en todo, que nadie estaría en desacuerdo, bueno en esa última parte no estaba seguro a Rosalie no estaría muy bien de acuerdo, pero acabaría por entenderlo.
Estuve un rato mas con él y volví a casa debía ir al hospital. Edward se quedo un poco más, aun tenía mucho que pensar, estaba seguro que le ocurría mas de lo que me decía, había algo mas, estaba seguro, así que estar solo lo ayudaría a aclarar sus ideas.
Al llegar a casa Alice me esperaba en la entrada
-¿Y Edward? – pregunto
- Se a quedado, me pidió que lo dejara solo tenía cosas que pensar.
- Esta bien apresúrate o se te ara tarde Esme te espera. Respondió con un tono de voz afligido.
Me apresure a salir rumbo a hospital después de despedirme afectuosamente de mi esposa y mis hijos.
Estaba trabajando cuando una llamada de emergencia del instituto me alarmo, pedían una ambulancia.
-Dios que había sucedido? La angustia se apodero de mi, sabía que Edward es muy responsable, pero nuestra especie, es diferente y todo podía pasar, me apresure hacia donde se encontraba la enfermera y le pregunte para que era la ambulancia, me informo que una joven, la hija del jefe de policía había sufrido un accidente, al parecer una camioneta estuvo a punto de arrollarla, escuchar eso me tranquilizo.
Alice me marco al celular y me dijo rápidamente que Bella estuvo a punto de morir y Edward la salvo, porque la camioneta estaba por arrollarla, note cierta preocupación, por parte de ella, me temía que alguien notara la fuerza o la rapidez de mi hijo, pero Alice me aseguro que eso no sucedió.
Di la orden de que en cuanto llegara Bella Swan la atendieran de inmediato, las enfermeras lo hicieron al parecer no había sufrido un daño grave, pero debía verla yo mismo.
En cuanto entre en el cuarto donde estaba, note la forma en la que me vio, muy sorprendida, boquiabierta, aunque era normal, no terminaba por acostumbrarme a que me vieran de esa forma.
-Bueno señorita Swan ¿cómo se encuentra? Le pregunte.
-Estoy bien. Al parecer decirlo le resulto una molestia.
-¿Le duele la cabeza? Edward me dijo que se dio un golpe muy fuerte. Volvió su rostro hasta ubicarlo y lo miro con enojo.
-Estoy perfectamente bien. Aseguro, aunque al momento de examinarla puede percatarme que le dolía aunque fuera un poco.
Edward se sonrió al escuchar eso, y ella volvió a verlo con la misma expresión.
-De acuerdo, su padre se encuentra en la sala de espera, se puede ir a casa con él, pero debe regresar si siente mareos.
-¿No puedo ir a la escuela? Otra vez su expresión era de molestia.
-Hoy debería de tomarse las cosas con calma. Respondí.
-¿Puede el ir a la escuela? Volvió a preguntar.
Esta vez Edward contesto con una sonrisa en sus labios.
-Alguien tiene que dar les la buena noticia de que sobrevivimos.
-Tome unas pastillas Tylenol si siente dolor.
-No me duele mucho. Me volvió a decir.
-Parece que ha tenido muchísima suerte. Le respondí
-La suerte fue que Edward estuviera a mi lado. Y nuevamente volteo buscando a mi hijo, note que esa joven se interesaba demasiado en el.
-Ha ¿sí?, bueno. Le respondí y me retire a ver a su compañero que había resultado realmente herido. No quise profundizar en la conversación, no sonaba muy convencida con lo que acababa de decir.
Revise al joven tenía lagunas heridas y era necesario que se quedara más tiempo el hospital.
-Tyler, debes espera un poco más, lo tuyo fue más grave.
-Si doctor.
Abandone esa habitación, estaba confundido al parecer la chica, no estaba contrariada, más bien sonaba convencida de que las cosas no eran con Edward le había dicho si no exactamente como ella recordaba.
Y Edward, aunque tal vez se negara a aceptarlo, la miraba de una forma diferente a como suele mirar, es algo más profundo, jamás lo había visto comportarse así. Me pregunte si mi hijo era un masoquista
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