
Un dia, dos, tres, y cuando me di cuenta ya habia pasado una semana, Edward estuvo en poco contacto con nosotros solo una llamada tenia que pensar y lo entendia muy bien, por eso se habia marchado y yo tampoco queria ser inoportuno, asi que no lo llamaba, solo en algunas ocasiones le marque a Carmen y siempre me dijo lo mismo que estaba bien y que no me preocupara.
Se que es facil pedirme que no me preocupe, pero la realidad es otra, cuando sabes que un hijo tiene problemas, no puedes evitar preocuparte, pero bueno...
solo quien es padre o madre entiende eso, estaria con la angustia hasta no ver a mi hijo de vuelta en casa, totalmente tranquilo, y como siempre.
Le pedi en algun ocasion a Alice que me dijera si veia algo, pero al parecer no habia nada, solo que me dijo que estaba por regresar, Esme se puso feliz, se levanto de la cama, se puso mas hermosa que nunca, su estado de animo habia cambiado, fuimos de compras al supermercado, ya que tenia algo de tiempo, que no hibamos y podria haber sospechas y no queriamos eso, ademas que hiriamos de caza.
Compramos diversidad de alimentos, que despues llevariamos a algun orfanatorio, como soliamos hacer siempre, ya que no esta bien tirar alimentos cuando hay tanta gente con hambre, lo mismo haciamos con la ropa, ya que Alice no dejaba que usaramos la ropa mas de dos veces, soliamos llevarla a algun albergue y era tambien una manera de sentirnos menos moustruos.
Pasamos por la tienda de articulos deportivos de la familia Newton, en Forks sabian que nos gustaba ir de caza, pero seria
raro que no llevaramos equipo, compramos algunas cosas, en ocasiones me sentia tan alagado, de ver que mas de algun hombre volteaban a ver a MI ESME, sabia que no debia ponerme celoso por esa pequeñez, ella era mia por toda la eternidad.
Era algo tarde cuando volvimos a casa, el rostro de Esme se ilumino nuestro hijo ya estaba en casa nos recibio de muy buen modo, estoy seguroque tambien nos extraño, subi a su habitacion, las cosas estaban marchando de maravilla.
Esme y yo salimos de caza por los alrededores, y volvimos, casi al amanecer, para despedirnos de los chicos,pense que no asistiria al colegio, me alegro ver que me habia equivocado.
Le pedi a Alice que estuviera atenta, y se marcharon, poco despues yo tambien me dirigi al hospital.
No hay comentarios:
Publicar un comentario