
Salí de la habitación con mi esposa tomada de la mano, con todo lo de la visita de Bella olive por completo una pequeña sorpresa que le había comprado por la mañana, cuando fui al súper por las especies para el platillo que íbamos a prepar talvez un poco tonta e irónica, pero me guata tener detalles humanos como este con ella, hacerla sentir especial, como cualquier mujer que se alegra de recibir regalos de la persona que ama.
Estaba en el pasillo de los dulces y chocolates, pensaba que talvez podría llevarle algo a mi esposa, pero que ¿podría ser?, gire mi rostro y vi de frente la pequeña caja roja en forma de corazón, con un hermoso moño en la parte superior, me gusto mucho desde quela vi, sin antes percatarme que se trataba de chocolates, la tome entre las manos , leí la letra impresa de la parte trasera y me di cuenta que se trataban de trufas de chocolate, y que podían ser de diferentes sabores, me imagine cuan deliciosos debieron de estar ya que solo habían dos cajas mas, debía llevársela a Esme, sé que no podrá disfrutar del sabor del chocolate del que tal vez ya olvido.
Fui a la caja y saque la tarjeta dorada para pagar, me sonreí para mis adentros, talvez estoy un poco loco, pero tener detalles con mi esposa me fascina y este jamás se le hubiera ocurrido a ella.
-Ya dime de qué se trata,- interrumpió el silencioso andar mi esposa.
-Es un simple detalle tonto.- Le dije
-Mi amor nada de lo que tú me des es tonto.- Respondió amorosamente
Espérame aquí, le dije, dejándola en la entrada de la casa, digiriéndome al auto, abrí la puerta trasera ya saque la cajita en forma de corazón. Camine de regreso en donde había dejado a mi esposa, pero ella ya caminaba a mi encuentro.
-Cierra los ojos- dije tapando con mi mano libre sus hermosos ojos.
-Ya, mi amor dime ¿qué es?- preguntando con esa dulce voz
- Toma, dije poniendo en sus manos la caja de chocolates.
Abrió los ojos y se quedo quieta admirando esa caja,
-¡Mi amor!, son chocolates, gracias. Dijo muy animada dando un tierno beso en los labios.
-¿En verdad te gusto?- pregunte sorprendido
-Esque como no puedes comerlos yo...-Tapo mis labios con su mano.
-Claro que si, es un hermoso detalle de tu parte, además recuerda que no hay mujer a la que le disguste que le regalen chocolates.
Su respuesta me sorprendió así que solo atine a decirle
-Te amo tanto mi amor.
-Yo también te amo, tanto sexy doctor, detallista- me guiño el ojo al decir lo último.
Nos fundimos en un beso apasionado que me transporto al cielo, aunque fuera por un momento.
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